El Carretón de Ip

Carretón de Ip . Pulse sobre la imagen para verla ampliada

En la década de los 60, coincidiendo con la decadencia del transporte ferroviario por la línea del canfranero, comienza a construirse en Canfranc la central hidroeléctrica de Ip, el Ibón que domina el valle de la cara norte de Collarada, a 2.200 metros de altura. Esta nueva obra devolvió la esperanza a la villa pirenaica que ahora, buscando nuevamente esa luz, quiere recuperar la infraestuctura en la que ascendían los obreros para uso turístico.

El carretón de las alturas

La propuesta de abrir una central en Canfranc fue de la Confederación Hidrográfica del Ebro. La idea era represar las aguas del ibón de Ip y conducirlas, mediante tubos de 2 metros de diámetro, salvando un precipicio de 1.000 metros, hasta la central instalada en Canfranc. Para trasladar a los obreros que iban a construir la presa se pensó en solución técnicamente bastante sencilla: un sistema de poleas y dos carretones, que se cruzan en un recorrido que se hace en línea recta y de manera paralela a la tubería que conduce las aguas de Ip.

Acceso al Carretón. Pulse sobre la imagen para verla ampliadaEl vértigo y la inseguridad dominaban a los trabajadores en sus primeros viajes. Arriba,tras recorrer una pista de 4 kilómetros, los obreros llegaban al ibón, donde además de construir la presa, iban a levantar unos barracones, como almacen del material, y un albergue, que sería el lugar de residencia, con un hospital, un comedor y otros servicios.Todo un lujo para los cientos de obreros que debían pasar dos, tres o cinco meses en un paraje tan bucólico como aislado de toda vida social, y que en su mayoría provenían de correccionales, cárceles y bajos fondos de toda la geografía española, tal y como sucedió en las grandes obras pirenaicas.A lo largo de estos años, decenas de personas murieron. Unas trabajando, otras, en reyertas de madrugada.

Vista carretón . Pulse para ampliarlaEl complejo que se creó en Ip ofrecía una calidad en sus servicios que contrastaban con los peligros existentes en la obra y las bajas temperaturas de los meses invernales. Decenas de canfranqueses, movidos por esa calidad, dejaron a un lado su vértigo y se animaron a motar en los carretones. "Los servicios médicos eran mucho mejores que los que se ofrecían en el valle", recuerdan.

Con los años, la presa de Ip fue la principal ocupación laboral de muchos jóvenes del valle. Pero la modernización pasó factura a estas instalaciones. Se automatizó todo y los materiales para las reparaciones comenzaron a trasladarse por helicóptero. El albergue, sus servicios y el carretón fueron perdiendo sentido. En 1997 los dos vagones dejaron de emplearse definitivamente,debido a su carencia de un sistema de seguridad homologado.

Vista . Pulse sobre la imagen para verla ampliadaPero la belleza del paisaje que poco a poco va surgiendo y el poder aprovechar las instalaciones ya existentes han animado al consistorio a promover la modernización de esta infraestructura. La idea es, emplear el mismo trayecto, con un moderno funicular, y reconvertir los antiguos barracones del circo de Ip en una cafetería-mirador. Además, pensando en las posibilidades que este paisaje, en una segunda fase, se piensa en recuperar el albergue, para poder ofrecer una alternativa turística capaz de descubrir la belleza del valle canfranqués desde otra perspectiva.

Texto: ACJ