Ruta: Epifanio y Picaubé

Interés:

Desde la ruta se pasa por la proximidad de la entrada al túnel ferroviario y se tienen buenas vistas de la estación internacional. La ruta cruza en varios puntos los tramos finales de los encauzamientos de los barrancos de Picaubé, Epifanio, Cargates y Samán. Estas obras de encauzamiento permitieron desarrollar la plataforma donde se encuentra la estación internacional y todos los edificios anexos.

En las proximidades del refugio de Picaubé encontramos una zona de búnkeres, construidos con el objeto de defenderse de una hipotética invasión desde Europa, y un interesante mirador sobre la Cuenca del barranco de Estiviellas. En el extremo sur de la ruta se encuentra la “Línea P” de búnkeres que tenía por objeto servir de línea de defensa para una hipotética invasión militar francesa. Existe una señalización temática en el entorno en relación al tema.

Desde esta ruta se tiene acceso a la mayor parte de los diques vacíos de protección contra aludes de nieve del cauce del barranco de Epifanio, se transita por el Dique 5 del barranco de Cargates y se puede acceder a los dos diques vacíos inferiores del barranco de Cargates. De la ruta salen sendas de aproximación a estas impresionantes infraestructuras de mampostería realizadas a mano en el cauce de estos barrancos. También se observan desde los diques los canales de aludes dibujados en el terreno con la destrucción de vegetación que ocasionan. También nos podemos aproximar desde la ruta, ascendiendo a la parte superior de la caseta del Vasco, a parte de los muros de estabilización de la nieve ejecutados en la parte superior del barranco de Cargates. Desde allí también se pueden visualizar, en un segundo plano, los abundantes muros de piedra de la cabecera de la cuenca del barranco de Epifanio.

En la misma ruta descubriremos el papel de la cubierta arbórea en la protección contra los aludes en unas laderas pobladas mayoritariamente por pino silvestre y abeto, y con importante presencia de hayas y otras frondosas. Es muy interesante observar los múltiples ejemplares arbóreos, no importa su edad, que presentan la característica curvatura en su base originada por el empuje de la nieve en sus edades tempranas y como esta deformación basal permanece en el tiempo. Otros ejemplares por encontrarse al abrigo de los individuos superiores o por su situación orográfica se salvan de esta deformación.

Los ejemplares más añosos corresponden con la vegetación arbórea preexistente a los trabajos de intensa repoblación que se realizaron en estas laderas en la primera mitad del siglo XX. Encontramos en este sentido pies centenarios de abeto y pino, principalmente, de grandes dimensiones. Pasaremos próximos a dos viveros volantes de producción y aclimatación de planta forestal y edificaciones auxiliares de apoyo a los trabajos de esa época. Existen dos refugios, donde podremos cobijarnos en caso de lluvias, en el entorno de la ruta y que son: el refugio de la Caseta Blanca y el de Picaubé. En principio no están acondicionados para pernoctaciones.