Ruta: Camino de Santiago. Canfranc Estación-Somport

Interés:

Desde la ruta podemos contemplar, desde el fondo del valle, el Circo del río Seta y, más en segundo plano, el de Tortiellas. También se puede observar el entorno de Candanchú y sus pistas de esquí, el puerto de Somport y la pista de esquí de fondo del Somport, la entrada al valle de Astún, la cabecera del valle francés del Aspe, etc.

En el camino de regreso nos aproximaremos a la chimenea de Anglasé donde encontramos un panel interpretativo que rememora una antigua actividad industrial y minera que se desarrollaba antaño en este territorio. Antes de alcanzar esta chimenea habremos pasado por un resalto rocoso en un estrechamiento del valle donde se localizan varios antiguos búnkeres con el objeto de proteger el país ante la amenaza de una invasión europea. Ya en la proximidad del inicio de la ruta pasamos, tanto en el ascenso como en el descenso, al oeste del Coll de Ladrones. En este enclave se encontraba un fuerte y un conjunto de posiciones excavadas en un estrato rocoso desde donde protegerse frente a supuestas invasiones extranjeras en un punto de estrechamiento del valle.

Geológicamente contrasta las calizas masivas que observamos en el Tobazo con las areniscas y conglomerados que nos podemos encontrar en el entorno del pico de Larraca, etc.

La ruta nos permite visitar dos muros de tierra armada, uno de grandes dimensiones, que fueron construidos para la protección frente a aludes de nieve de la carretera N 330 en el tramo comprendido entre Canfranc Pueblo y Candanchú. También podremos observar las obras de protección frente aludes construidos en un canal de aludes del Tobazo que también afectaba a la carretera. En la parte superior del núcleo de Candanchú observaremos unas repoblaciones de pinar cuyo objeto es también la protección contra aludes de nieve de la carretera de acceso a las pistas de esquí. De forma previa a estas repoblaciones se llevaron a cabo trabajos de estabilización del manto nivoso con la ayuda de redes.