También llamado "puente de abajo" e impropiamente "de los peregrinos". Magnífico ejemplar de puente de origen medieval (aunque se ignora su época de construcción) y restaurado en el siglo XVI. Conserva su imagen tradicional y es uno de los puentes más conocidos del Camino de Santiago. Destaca un bajorrelieve con inscripción algo borrosa, perteneciente posiblemente a las obras de reforma (1599).