La primera iglesia parroquial, construida bajo la advocación de Nuestra Señora en el siglo XII, fue entregada por el monarca aragonés Pedro II al monasterio de Santa Cristina de Somport en 1202. El templo actual está construido con sillarejo y sillares en los flancos y obedece distintas etapas constructivas. Se ha podido constatar documentalmente la intervención constructiva del maestro Juan de Segura. El prebisterio se abre a un cuerpo de tres naves. En cada uno de los muros laterales se abren dos capillas y cuenta con una sacristía en el lado del Evangelio y con una torre campanario de planta octogonal en el mismo lado, pero en la zona de los pies. También presenta coro elevado en esta misma zona, y un sencillo pórtico cubierto a dos aguas que resguarda el acceso al templo.
En el interior se conservan distintos retablos, cuatro de estilo barroco en las capillas laterales (salvadas del fuego por los habitantes de la localidad en 1944) y el retablo mayor, de estilo neogótico, realizado en el taller zaragozano de los Hermanos Albareda, después del incendio.